El Método Fukuoka en el Huerto: ¿Cuáles son sus principios?

Publicado: 23/01/2015 - Actualizado: 16/06/2019

El Método Fukuoka es una práctica de cultivo desarrollada por Masanobu Fukuoka, un agricultor, biólogo y filósofo japonés, cuya idea esencial era la de reproducir las condiciones naturales en el cultivo tan fielmente como fuera posible de modo que el suelo se enriqueciera progresivamente y la calidad de los alimentos cultivados aumentase sin ningún esfuerzo añadido. Fukuoka llamaba a este método de cultivo «Agricultura natural» y por su filosofía, se engloba dentro de la Permacultura. Vamos a conocer un poco más sobre ello.

Masanobu Fukuoka en cultivo de cereal en su granja (Fuente: Onestrawrevolution.net)

Masanobu Fukukoka

Masanobu Fukuoka nació en 1913 en la Ciudad de Iyo, al sureste de Japón. Provenía de una familia de agricultores, y comenzó su carrera profesional como edafólogo, dedicándose al estudio del suelo, y posteriormente al estudio de las enfermedades vegetales. Fue desde muy joven cuando comenzó a preguntarse si los métodos de cultivo de la época eran los más adecuados, e inició la búsqueda de un método de cultivo ideal, encaminado hacia un desarrollo natural de las plantas sin intervenciones humanas innecesarias.

Esto le hizo abandonar su puesto de científico para volver a su granja familiar e iniciar sistemas de cultivo ecológicos. Tras mucho estudio llegó al método que hoy conocemos como «Método Fukuoka« y al que dedicó el resto de su vida. Esta propuesta para una forma de agricultura ecológica y natural fue presentada de sus libros La Revolución de una Brizna de Paja y La Senda natural del Cultivo. 

«Sólo hay una cosa que existe: que todo es uno. También descubrí que no hay nada que exista en este mundo, esta es la idea que he seguido. He intentado entrar cada vez más en los detalles de lo más profundo de la NADA. La única gran idea que tuve a los 25 años es que todo es lo mismo.» Fukuoka, M.

Los principios de su método se desarrollan a partir de la filosofía de la nada, del NO-HACER, o intervenir sólo hasta donde sea necesario, y lo mínimo posible, en los procesos naturales, para conseguir que la fuerza propia de la Naturaleza potencie los resultados en condiciones óptimas. La intuición de que gran parte de los trabajos que los seres humanos llevan a cabo son innecesarios y destructivos, le hizo poner todo su empeño en descubrir una fórmula que subsanase ambas deficiencias, sin agotar los recursos de la Tierra para producir alimentos de buena calidad y abundancia.

Cómo cultivar siguiendo el Método Fukuoka

Como ya hemos dicho, la esencia del Método Fukuoka es ayudar a conseguir las condiciones más naturales posibles, dentro de que el cultivo es algo «artificial», y hacerlo con la mínima intervención por parte del ser humano. Su sistema se basa en respetar, e incluso potenciar, los ciclos naturales, de manera que éstos aseguran una mejor calidad del crecimiento de las plantas, mediante sencillas intervenciones en el momento adecuado.

Principios del Método Fukuoka

El Método Fukuoka se basa en una serie de principios, la mayoría también utilizados en agricultura ecológica convencional:

No arar: Con el fin de preservar la estructura y fauna del suelo, así como mantener en condiciones óptimas la composición y humedad del mismo.

No usar abonos ni fertilizantes: Regenerar la fertilidad de la tierra como en cualquier sistema natural, mediante la interacción de la biodiversidad y minerales del ecosistema.

No eliminar malas hierbas ni usar herbicidas: Los herbicidas perjudican el desarrollo del  ecosistema. Fukuoka propone el control de la vegetación adventicia mediante la interacción entre plantas, enriqueciendo la biodiversidad del suelo. En lugar de arar o desherbar el campo, lo recubre con restos de las plantas cultivadas en la cosecha anterior, de forma que se crea un compostaje natural, que conserva la humedad y los nutrientes e impide la proliferación de hierbas no deseadas.

No usar pesticidas: también matan la riqueza natural del suelo. La presencia de insectos puede equilibrarse en un cultivo, por ejemplo, con enemigos naturales.

No podar: permitiendo a las plantas seguir su desarrollo natural.

Cultivo de arroz con mulch de trébol blanco (Fuente: Onestrawrevolution)

Aumento de la biodiversidad del ecosistema: Evitando el monocultivo. Las plantas conviven en comunidades, se complementan simbióticamente, compiten y se ayudan mutuamente. En el policultivo las diferentes especies se relacionan creando una simbiosis rotativa natural.

Nendo dango: Fukuoka ideó un sistema que permite sustituir el arado, así como los espantapájaros y otros métodos, basado en bolitas de arcilla que se utilizan para sembrar. Para ello, introduce semillas dentro de bolas de 1,5 cm y las esparce por el campo de cultivo. Estas bolas se deshacen con las lluvias, lo que permite a

la semilla brotar, mientras que, hasta entonces, se encuentra protegida por esa capa de arcilla de animales y condiciones adversas. En la mezcla de semillas vienen incluidas las semillas del cultivo que se desea junto a las de otras plantas (principalmente trébol blanco). Éstas germinan antes que el cultivo, creando una fina capa que limitará el desarrollo de malas hierbas. En las bolas de arcilla puede incluirse una parte de abono natural (estiércol u otros)  y pimienta de cayena para disuadir a los animales que quieran alimentarse de ellas.3

Nendo dango con semilla germinada (Fuente: Permaculturarioha.worrdpress.com)

Conclusión del método

Como véis, el Método Fukuoka se basa en empezar «dando» y luego «recibir» de forma natural , en lugar de «exigir» a la Tierra hasta agotarla. Sigue un principio de respeto profundo por las formas de la naturaleza y la confianza de que ésta puede proveer de lo necesario si sabemos encontrar el modo de comprender sus ritmos; sin embargo, también es cierto, que la eficacia de su sistema depende del conocimiento profundo de las interacciones en el agroecosistema. Normalmente es necesario tiempo hasta adquirir la técnica o hasta que la tierra agotada recupere sus cualidades, pero paciencia…¡ cuanto antes empieces antes cogerás experiencia!

Revisado por: Prof. Dr. Luis Ruiz García el 16/06/2019

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11 Comentarios a “El Método Fukuoka en el Huerto: ¿Cuáles son sus principios?”
  • Curro dice:

    Basicamente no hay que hacer nada no? Sorprendente el método nendo dango. Me ha gustado mucho este artículo, soy fan de la cultura japonesa 🙂 Saludos

  • Sally dice:

    La naturaleza es sabia y muy posible como sugieren no se requiera deshierbar, pero también se sabe que estas cogen los nutrientes de los sembríos, en estos caso hay una contradicción al respecto.
    También me intereso el método Nendo dango, es una manera particular de cuidar la semilla y la de espantar a los pájaros.

    • Sandra Díaz dice:

      Gracias por tu comentario Sally! En el tema de las malas hierbas existe algo de contradicción como tú dices, pero si nos guiamos por el sentido ecológico, que busca un equilibrio en el ecosistema, tan malo es dejar que esas hierbas crezcan sin control como que dejemos la tierra desnuda. Dependiendo del cultivo y las condiciones, a veces hierbas adventicias entre líneas de cultivo pueden aportar beneficios, por ejemplo, pueden actuar como repelentes de plagas o contribuir a aumentar la retención de agua en el terreno. Quizás, en los primeros estadíos del cultivo es mejor que no haya malas hierbas que compitan por la luz y los nutrientes, pero en un determinado momento, cuando el cultivo ya esté más o menos asentado es posible que no haga falta poner tanto hincapié en ellas. En el Método Fukuoka lo que hace es meter otras semillas que aporten nutrientes al suelo, por lo que realmente tampoco lo podemos llamar «malas hierbas» pues se introducen intencionadamente.

    • norberto dice:

      no creo que compita ya que muere al estar cubierto con el follaje de la cosecha anterior

  • luci4na dice:

    Un método muy interesante y bonito, la naturaleza es tan sabia, me encanta aprender tanto sobre estos temas, muchas gracias!!!

    Espero algún dia poder llevar todo esto a la practica

    • Sandra Díaz dice:

      Muchas gracias luci4na! La naturaleza es muy muy sabia y poco a poco vamos comprendiendo sus procesos y viendo que los humanos no debemos imponer nuestros métodos, sino que ella misma nos proporciona las herramientas y procesos para que una cosa humana, como es cultivar, se convierta en algo muy natural. Me alegra de que te haya gustado el post y espero que pronto puedas disponer de tu huerto para practicar estos métodos.

      Un saludo!

  • Víctor dice:

    Me pareció muy interesante el método Nendo dango, ya que si la necesidad de tratar las semillas, como se hace en los tratamientos de semillas perladas, se consigue un resultado muy parecido.
    Es importante destacar también que con estos métodos donde casi no aparece la intervención humana se consiguen acercar los cultivos a la naturaleza algo impensable en los método de producción intensiva.

    • Sandra Díaz dice:

      Gracias por tu comentario Víctor! A mí me parecieron curiosísimas las bolitas de arcilla, pero tiene todo el sentido del mundo. Dentro de la Nendo dango, la semilla está protegida hasta que germina y además tiene humedad, puesto que la arcilla tiende a retener agua. Además, se incorporan otros métodos naturales para ahuyentar a los depredadores como la cayena. Intentaremos ponerlo en práctica a ver cómo son los resultados!

  • Maferaptor dice:

    Lindo, no hay mucha intervención de la mano humana. Totalmente natural.

    • Sandra Díaz dice:

      Como comenta Lucía, lo que pretende este método es intervenir lo mínimo en el cultivo. Está claro que en algún momento el ser humano tiene que actuar, puesto que el hecho de «cultivar» es un concepto «antrópico», es decir, creado por el ser humano, pero Fukuoka cree que en la agricultura tradicional intervenimos demasiado y que eso es erróneo, por lo que hay que dejar a la naturaleza seguir su curso natural.