PLANIFICAR EL HUERTO

Instalar un nuevo huerto no es una tarea que pueda improvisarse. Para planificar el huerto hay que tener en cuenta y determinar algunos aspectos antes de tener todo listo para cultivar.  Es importante estudiar y decidir:

Dónde situarlo y su orientación. Lo principal es que sea un lugar soleado -con la orientación norte-sur se aprovecha mejor la luz durante todo el día-,  con acceso al agua de riego y no sometido a un viento predominante (si es así colocar algún elemento, como una malla o una tela, que proteja los cultivos).

– Qué producción queremos y de cuánto espacio disponemos. En función de esto se determina el tamaño que tendrá nuestro huerto.

– El tipo de recipiente de cultivo que albergará las cosechas y su tamaño: mesas de cultivo, macetas cerámicas, macetas biodegradables, recipientes reutilizados, jardineras, sacos textiles… o, si disponemos de terreno, su configuración: surcos, eras, bancales… (Dedicaremos otro artículo a describirlos para saber decidir cuál es la mejor opción en cada caso).

– Qué sistema de riego vamos a usar y qué espacio necesitamos para ello.

– Las especies a cultivar. Su elección tiene en cuenta muchos aspectos (los detallamos abajo).

Disposición en el terreno o en los recipientes de cultivo: distancia entre plantas, compatibilidad e incompatiblidad entre especies…

– Cómo vamos a empezar a cultivar nuestras frutas y hortalizas: mediante semillas o mediante plántulas o plantones.Para agricultores con poca experiencia se recomienda adquirir las plántulas en viveros o centros de jardinería, ya que sólo será necesario comprar el número de plantas que queremos cultivar (no  como con las semillas, que vienen en paquetes de los que sólo se empleará una parte) y además aumentarán las posibilidades de éxito de cada una de ellas en comparación con la siembra de semillas, cuya germinación y desarrollo no está garantizado.

– Si nos decidimos por las semillas, es posible que necesitemos primero un semillero para garantizar la nascencia (sobre todo en cultivos delicados). Lo más importante es la calidad de la semilla: es recomendable comprar semillas ecológicas certificadas, que garanticen la ausencia de productos químicos añadidos y de modificaciones genéticas, o la obtención de semillas de nuestra propia cosecha, tarea que debe realizarse con los conocimientos adecuados para la extracción de semillas en cada especie. (En el Capítulo 1 del Manual GRAMA -Grupo de Acción para el Medio Ambiente- se especifican los procesos de extracción de semillas según la familia a la que pertenezca la planta).

– El tipo de sustrato y abono.

– La necesidad de otros espacios y equipamientos necesarios y su ubicación. En función del tamaño del huerto, de las plantas a cultivar y de las técnicas que vayamos a seguir, puede ser necesario contar con elementos como: caminos, semilleros, zona de compostaje…

Elección de los cultivos

Utilizando especies distintas contribuimos a la sostenibilidad ya que se incrementa la biodiversidad y se favorece la lucha integrada, no sólo por la variedad de las plantas sino también por la diversidad de la fauna que éstas atraen.

A la hora de elegir qué especies establecer en el huerto puede ser útil pensar en plantas menos comunes en el mercado o más caras y en aquellas más fáciles de cultivar (además de en nuestros gustos, ¡por supuesto!). Aquí os dejo un par de listados que he sacado del libro “Huerto urbano sostenible” (Pérez y Vázquez, 2013):

* Plantas fáciles de cultivar y relativamente más caras en el mercado: acelgas, brócoli, calabacín, coles de bruselas, espinacas, frutas del bosque, habas, judías, lechugas, nabos, puerros, remolacha, tirabeque.

* Plantas baratas en el mercado y difíciles de cultivar: apio, ajo, calabazas, cebollas, coliflores, guisantes, melones, patatas, tomates, zanahorias.

Es recomendable plantar algún tipo de leguminosa (judías, habas, lentejas, guisantes…), ya que éstas aportan nitrógeno al suelo de forma natural y así reduciremos la necesidad de aportes externos. En los artículos sobre rotación y asociación de cultivos puedes encontrar más combinaciones beneficiosas que te ayudarán a elegir qué especies cultivar en el huerto.

Hay muchas variedades distintas para cada especie pero, siempre que sea posible, conviene elegir variedades locales, que se desarrollarán mejor y serán más resistentes a plagas y enfermedades (Ver artículo sobre Las variedades locales).

Resulta interesante tener en cuenta para la elección de los cultivos de nuestro huerto conocer la compatibilidad entre plantas. Colocar juntos cultivos compatibles y alejar aquellos incompatibles:

– Aumenta el rendimiento de los cultivos (obtendremos más cosecha).

– Eleva la concentración de nutrientes en el suelo y mejora su aprovechamiento y el de otros recursos como la luz o el agua.

– Contribuye a disminuir los ataques de plagas y enfermedades y la proliferación de malas hierbas.

Por eso resulta esencial conocer  qué plantas son adecuadas y cuales no para cultivarse juntas. A esto hemos dedicado los siguientes artículos, Asociaciones de cultivos: compatibilidad entre plantas y “Planificar el huerto: la rotación de cultivos, que te recomiendo que leas.

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9 Comentarios
  1. 11 enero 2016
    • 14 enero 2016
  2. 10 enero 2015
    • 14 enero 2016
    • 14 enero 2016
  3. 29 septiembre 2014
  4. 27 septiembre 2014
  5. 13 marzo 2014
  6. 5 marzo 2014

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