LA PERMACULTURA: UNA FORMA DE VIDA

Después del artículo ¿Qué es la Permacultura? supongo que os habréis hecho una idea de lo que representa para aquellos que la practican: una forma diferente de vivir, la vuelta a la naturaleza de forma que sea ella y su energía la que proporcione la mayor parte de las cosas necesarias para subsistir, y no las máquinas, las grandes multinacionales con sus productos más que elaborados, la industria de frutas y hortalizas “artificiales” plagadas de fitosanitarios, y otras industrias que venden sus productos en grandes superficies comerciales.

La Permacultura defiende precisamente un modo de vida opuesto al que la mayoría de los que vivimos en las ciudades occidentales estamos acostumbrados, con tres objetivos fundamentales: cuidar la Tierra, cuidar a las personas y compartir los recursos y alimentos de forma que todos los habitantes del planeta tengan acceso a una alimentación suficiente y de calidad. Se trata, por tanto, de luchar en favor del medio ambiente, de la salud y de la igualdad, y que de esta forma se consigan compensar los perjuicios de años y años de explotación intensiva de los recursos y de la crisis económica y alimentaria mundial.

Para lograr esto no hay un solo camino, y son muchas las posibilidades para conseguir poco a poco que los recursos de la naturaleza (un suelo fértil, el agua, la atmósfera…) sean sostenibles en el tiempo, es decir, para que no llegue un momento en el que se agoten o se deterioren sin remedio, sino que seamos capaces de asegurar su presencia en el futuro cuidándolos y consumiéndolos a un ritmo menor que el ritmo al que se regeneran de forma natural.

Como decía, hay muchas opciones para colaborar en el reto de conseguir un planeta sostenible, y la Permacultura es una de ellas. Pero también siendo permacultor hay cientos de acciones y prácticas diferentes que podemos llevar a cabo, por eso los que se interesan por este modo de hacer agricultura suelen acudir a cursos, jornadas, encuentros, “ecoaldeas”… porque el proceso de reconversión de una vida corriente a una vida de “agricultura permanente” no es sencillo. Esta forma de vivir es difícil de describir y entender desde fuera, por eso aquí os dejo el enlace a un vídeo sobre permacultura del programa El escarabajo verde, de Televisión Española, que muestra la actividad diaria de los permacultores y futuros permacultores en el Instituto de Permacultura Montsant, en Tarragona.

Una experiencia de permacultura en Asturias

Hace poco leí un artículo que contaba la historia de dos jóvenes que decidieron hacerse permacultores y practicar la agricultura ecológica en Asturias. No como un modo de hacer agricultura, sino más bien cómo “un modo de vivir en comunión con la naturaleza, integrando de forma armónica la vivienda y el paisaje”. En un terreno de 6000 metros cuadrados  poco a poco, y con mucho esfuerzo, están creando un “forest garden”.

Pero…¿qué es un “forest garden”? -os preguntaréis- . Pues es una estampa de lo que significa hacer Permacultura, es un bosque natural o “silvestre”, que a la vez hace de huerto y de jardín. “Forest garden” viene a significar algo parecido a “bosque alimenticio” o “bosque-huerta-jardín”. Pero, como la mayoría de las cosas en la vida -y más aún en la Permacultura-, conseguirlo requiere de mucho tiempo y paciencia, y hasta los 6 ó 7 años (como contaba Richard Wade en el vídeo que os he mostrado antes) no se consigue la reconversión a una Permacultura plena.

A lo largo de estos siete años irán poblando de vegetación el futuro forest garden. Primero empezaron  poniendo  árboles, arbustos y plantas trepadoras (ya han plantado 80 árboles,70 arbustos y algunas trepadoras: cuentan con varios manzanos, perales, nogales, arces, alisos, serbales, tilos, bambú, moreras, vides, rosales, kiwis, arándanos, madreselvas…). Luego llega el turno de plantar especies perennes autóctonas -es decir, típicas de esa zona y adaptadas al clima y al suelo- y otras plantas a ras de tierra. Todo con el objetivo de que entre todas ellas nitrogenen el suelo, lo protejan y se eliminen los insectos que pueden ser perjudiciales. Así se evita arar la tierra, podar o usar fertilizantes o pesticidas, todas ellas “prácticas prohibidas” en Permacultura.

Además, desde hace un año los dos jóvenes comparten sus experiencias e intentan dar a conocer lo que es la Permacultura para impulsar la lucha por la sostenibilidad de los recursos de la zona y el aumento de la biodiversidad, dos de los pilares fundamentales de la Permacultura.

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  1. 6 julio 2016
    • 7 julio 2016
    • 30 agosto 2016
      • 7 septiembre 2016
  2. 14 junio 2016
    • 14 junio 2016
  3. 3 abril 2015
  4. 28 enero 2015
    • 5 abril 2015
  5. 28 enero 2015
  6. 7 abril 2014
  7. 3 abril 2014

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