Haciendo vermicompost en Agrónomos. 1ª Parte

Tras escribir el artículo Vermicultura, hacer compost de lombriz para el huerto ecológico empecé a interesarme un poco más por el vermicompost, y decidí conocer alguna experiencia real de alguien que llevara a cabo esta técnica para poder dejaros buenos y prácticos consejos.

A la izquierda, parte de la "planta de compostaje" de la ETSIA. A la derecha, cordones de vermicompost en formación cubiertos de paja (está en construcción una estructura, tipo "carpa o marquesina" para cubrir esta superficie.

A la izquierda, parte de la “planta de compostaje” de la ETSIA. A la derecha, cordones de vermicompost en formación cubiertos de paja (está en construcción una estructura, tipo “carpa o marquesina” para cubrir esta superficie).

Esta vez se trata de un grupo de cuatro alumnos de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid (ETSIA) pertenecientes al Grupo Ecologista de Agrónomos (GEDEA). GEDEA es una asociación de estudiantes que, junto a otras asociaciones como Agrofogones, Agrónomos sin Fronteras, el Grupo de montaña y muchas mas, dan vida a la Escuela y favorecen la participación y la puesta en marcha de iniciativas interesantes por parte de los alumnos.

Hace poco más de un año, estos cuatro alumnos presentaron una propuesta a la Escuela para poder practicar la lombricultura en los campos de prácticas. La respuesta fue favorable y desde entonces disponen de un pequeño espacio en los campos de prácticas de la ETSIA, donde se mantiene y multiplica una población inicial de lombrices para obtener y analizar el preciado abono que éstas producen: el vermicompost.

Os voy a hacer un resumen de todo lo que me contaron cuando visité la pequeña planta de vermicompostaje de la ETSIA (muy próxima al Huerto ecológico y al Aula Verde – Invernadero de los que hablamos en artículos anteriores).

La iniciativa se puso en marcha en Febrero de 2013, y parece que los alumnos al frente de ella están consiguiendo su objetivo: obtener vermicompost de calidad a partir de un residuo orgánico compostado que, desde el punto de vista de la lombricultura, no es el más adecuado.

Utilizamos como alimento de las lombrices excrementos de conejo, gallina o cerdo procedentes de las naves de los propios campos de prácticas. En realidad no son los más adecuados para esta actividad, puesto que la calidad de la materia prima es esencial para la calidad final del producto y las diferencias entre ganado intensivo y extensivo son muy significativas. Los estiércoles  de vaca o caballo son los más apropiados en cuanto a la calidad de vermicompost final, por eso conseguir un buen compost de lombriz a partir de materiales no tan buenos es uno de nuestros retos, principalmente por el hecho de reutilizar un residuo que es nocivo y cuya eliminación supondría un coste económico para la Escuela.

Obtenemos un producto de cierta calidad eliminando los costes que supondrían la recogida de estos residuos por parte de una empresa externa.

EL PRECOMPOSTAJE

Como ya vimos en el artículo anterior, las lombrices necesitan un alimento completo y fácil de digerir. Con este fin se usa compost, que es producido en la planta de compostaje de los campos de prácticas, pegada a donde se encuentran las lombrices (ver foto superior).

Como este material no es el vermicompost sino el “ingrediente” que las lombrices usan para hacerlo, se llama a esta fase “precompostaje”. Para obtenerlo se precompostan heces de conejo, gallina y cerdo junto con los restos de poda y restos de los cultivos procedentes de otras instalaciones de los campos de prácticas, como los invernaderos o el huerto (esto es una forma de deshacerse de los residuos y, a la vez, aprovecharlos para un buen fin, algo clave en Agricultura Ecológica).

Esta fase dura unos 2-3 meses. En este tiempo, el precompostaje consigue la “comida” adecuada para las lombrices, descomponiendo los restos orgánicos y eliminando los elementos no deseados (semillas, organismos patógenos y restos químicos nocivos procedentes de los estiércoles de ganado no ecológico…). Esto último se consigue cuando se alcanzan los 60-70ºC (fase termófila), por lo que debe controlarse continuamente la temperatura en los montones de compost para saber cómo va el proceso (en la foto se puede apreciar un termómetro clavado en el montón que nos mantiene permanentemente informados).

Montón de compost con termómetro

Montón de compost con termómetro

También se realizan análisis en laboratorio del material para comprobar la calidad del material inicial y del material precompostado. (Después, una vez conseguido el vermicompost en la segunda etapa, también se analizarán sus características).

Es muy importante voltear los montones de compost,  para mantener la fase aerobia y prevenir la falta de oxígeno que provocaría fermentaciones anaerobias (no deseadas). Para ello se usa una máquina volteadora que, como su propio nombre indica, voltea los montones y la aireación hace que prevalezca la fase aerobia.

Cuando los montones han estado el tiempo suficiente a 60-70ºC , la temperatura debe bajar hasta unos 40-45º C, para que se estabilice el precompost y pueda ser usado como “comida” para las lombrices.

LAS LOMBRICES QUE PRODUCEN VERMICOMPOST

Se usan lombrices de tierra (Eisenia foetida). La estrategia seguida en este caso ha sido la siguiente:

– Al principio se adquirió medio metro cúbico de lombrices (unos 25000 ejemplares) a una empresa del sector.

Lombriz extraída de uno de los montones de vermicompost

Lombriz extraída de uno de los montones de vermicompost

– En una primera, que acabará en unos pocos meses,  las lombrices llevan a cabo un “proceso de expansión”. Durante este tiempo se están reproduciendo permanentemente y de forma exponencial (si las condiciones son adecuadas, en 3 meses se duplica cada generación).

Cuando dejen de reproducirse porque la ocupación en los cordones de compost sea máxima, se retirarán la mitad de las lombrices (luego veremos cómo), se confeccionarán nuevos montones donde se depositarán las lombrices retiradas, para que vuelvan a reproducirse y, al aumentar la población, vaya aumentando el número de cordones para las pruebas experimentales.

Las lombrices mantienen una tasa de procreación máxima cuando la temperatura se mantiene en torno a 20-25ºC. De 0 a 10ºC la tasa de reproducción es baja, y por debajo de 0ºC o por encima de 35-40ºC las lombrices morirán, por lo que hay que procurar no alcanzar esos extremos. Para ello, en algunas épocas se colocan en los cordones donde viven las lombrices unas cubiertas de paja, que ayudarán a mantener la temperatura.

 

Hasta aquí el post de hoy!

Como todavía me quedan muchas cosas por contaros sobre cómo obtienen vermicompost estos futuros Ingenieros Agrónomos, publicaremos la 2ª parte del artículo dentro de muy poco 🙂

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7 Comentarios
  1. 20 septiembre 2016
    • 23 septiembre 2016
  2. 16 febrero 2016
  3. 10 septiembre 2015
  4. 28 mayo 2014
  5. 14 mayo 2014

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