Cómo cultivar SANDÍA en el Huerto

¡Hola a todos! Hoy vamos a hablar sobre el cultivo de la sandía en el huerto, ese fruto tan rico y refrescante que comemos por esta época. Tiene un alto contenido en agua, es sabrosa, con un bajo contenido calórico y efectos depurativos. Sin duda, hay muchas razones para consumirla…¡y muchas más para cultivarla!

Cómo cultivar SANDÍA en el Huerto

La sandía pertenece a la familia de las Cucurbitáceas y su nombre científico es Citrullus lanaus. Es una planta  anual herbácea cuyo origen se remonta a África, precisamente al desierto de Kalahari donde crece de forma silvestre. Sin embargo, fue en las márgenes del río Nilo donde el cultivo de la fruta se expandió hasta llegar al mar Mediterráneo y comercializarse en países como Italia, Grecia y España.

Normalmente, se cultiva a través de injertos en otras plantas, como la calabaza, ya que es muy propensa al ataque de un hongo llamado Fusarium.

La sandía se cultiva como planta rastrera, ya que los frutos son muy pesados. Sin embargo, también podemos cultivarlas en macetas grandes.

EXIGENCIAS DE SUELO Y CLIMA DE LA SANDÍA

Clima

La sandía requiere un clima cálido para su cultivo y no se da en climas fríos. La temperatura óptima de desarrollo de la sandía es entre 23 y 28 ºC. Para la germinación, necesita una temperatura mínima de 15ºC, aunque lo ideal serían 25ºC. Por debajo de los 13 ºC, la planta detiene su desarrollo. Cuando las diferencias de temperatura entre el día y la noche son de 20-30 ºC, se originan desequilibrios en las plantas: en algunos casos se abre el cuello y los tallos y el polen producido no es viable. Además, a la planta de sandía necesita estar expuesta a pleno sol.

La humedad relativa óptima para la sandía se sitúa entre 60 % y el 80 %, siendo un factor determinante durante la floración.

Suelo

La sandía no es muy exigente en suelos, aunque le van bien los suelos bien drenados, ricos en materia orgánica y con nutrientes.

EL CULTIVO DE LA SANDÍA

Elegir las variedades

Pueden considerarse dos grupos de variedades híbridas existentes en el mercado:

– “Tipo Sugar Baby”, de corteza verde oscuro.
– “Tipo Crimson“, de corteza rayada.

Dentro de ambos tipos pueden considerarse sandías con semillas y sin semillas.

Sandías tipo Crimson (Fuente: www.ecoterrazas.com)

Sandías tipo Crimson (Fuente: www.ecoterrazas.com)

 La siembra y trasplante

Como hemos comentado antes, la semilla de sandía necesita una temperatura mínima de 15ºC para germinar y de 13ºC para desarrollarse, es por ello que el mejor momento para la siembra es tras la época de heladas. La primavera tardía se presenta como la estación ideal.

Puedes hacerlo directamente en el terreno de cultivo o establecer un semillero con el fin de asegurarte de que vas a proporcionar esa temperatura mínima de germinación y posteriormente trasplantar.

Sandías tipo "Sugar baby" (Fuente: www.agroamice.com)

Sandías tipo “Sugar baby” (Fuente: www.agroamice.com)

Para sembrar, sólo hay que hacer tres o cuatro agujeros en la tierra de 2,5 cm de profundidad y colocar una semilla en cada hoyo para asegurarte de que alguna va a germinar. Si germina más de una puedes hacer un aclareo posteriormente.

Si colocas las semillas en espacios individuales como una maceta o mesa de cultivo recuerda que tenga suficiente espacio para que crezcan sus raíces. Antes de plantar los ejemplares, se recomienda agregar abono a la tierra y removerla quitando la hierba mala.

Tanto si vas a hacer siembra directa como en el momento del trasplante, debes de tener en cuenta la distancia entre plantas. Puedes hacerlo en hileras de 2 m de distancia y con una separación de 2 m entre una y otra planta de la misma hilera, o en un marco de 4 x 1 m. El primero tiene el inconveniente de que se cubre la superficie muy pronto e incluso a veces antes de que se hayan desarrollado suficientes flores femeninas. El segundo marco es más apropiado, ya que además permite un mejor aprovechamiento del agua y de los nutrientes. Si no tienes demasiado espacio puedes dejarlo en 1,5 x 1,5 m ó 2 x 1 m.

Si os atrevéis a realizar un injerto o compráis plantones injertados, al trasplantarlos  debes colocar la planta de forma que el cepellón quede en contacto con el suelo, cubriéndolo con tierra, y el injerto quede por encima del sustrato, evitando así la emisión de raíces por parte de la sandía por la humedad que proporciona el riego.

Debéis saber que los injertos se hacen a nivel intensivo para obtener unos mejores rendimientos en los cultivos y evitar ataques de determinadas plagas; sin embargo, es una técnica que requiere mucha habilidad y es probable que si lo intentáis hacer vosotros mismos no obtengáis buenos resultados, pero podéis probar.

El acolchado

Consiste en cubrir el suelo generalmente con una película de polietileno negro, con objeto de aumentar la temperatura del suelo, disminuir la evaporación de agua, impedir la emergencia de malas hierbas, aumentar la concentración de CO2 en el suelo y aumentar la calidad del fruto, al impedir el contacto directo del fruto con la humedad del suelo. También puedes utilizar otro tipo de acolchado como paja o corteza de pino.

La poda

Se realiza de modo optativo, ya que no se han apreciado diferencias significativas entre la producción de sandías podadas y sin podar, y tiene como finalidad controlar la forma en que se desarrolla la planta, eliminando brotes principales para adelantar el crecimiento de los secundarios. Consiste en eliminar el brote principal cuando presenta entre 5 y 6 hojas, dejando desarrollar los 4-5 brotes secundarios que parten de las axilas de las mismas, confiriendo una formación más redondeada a la planta.

El riego

Al inicio debes regarlas prácticamente a diario. Presta atención a la floración ya que en este momento requieren menos agua y para regar debes esperar a que esté seco el sustrato, más o menos cada tres días, dependiendo de la zona.

Cultivo de sandía (Fuente: www.sandíassinpepitas.es)

Cultivo de sandía (Fuente: www.sandíassinpepitas.es)

La cosecha

El ciclo del cultivo de sandías tiene una duración de 90 a 150 días. Para saber cuál es el momento de comenzar la recolección, debes guiarte por signos en la planta:

– El zarcillo que hay en el pedúnculo del fruto está completamente seco, o la primera hoja situada por encima del fruto está marchita.
– Al golpear el fruto con los dedos se produce un sonido sordo.
– Al oprimir el fruto entre las manos se oye un sonido claro como si se resquebrajase interiormente.
– Al rayar la piel con las uñas, ésta se separa fácilmente.
– La capa cerosa (pruína) que hay sobre la piel del fruto ha desaparecido.

No hay nada mejor que un gran trozo de sandía cuando el termómetro eleva su temperatura y queremos comer algo fresco. ¿No te entran ganas de comerte una rica sandía de tu propio huerto? Pues ya sabes, ¡ponte manos a la obra con tus sandías urbanas!

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14 Comentarios
  1. 16 marzo 2016
    • 6 abril 2016
  2. 8 julio 2015
    • 11 julio 2015
  3. 7 julio 2015
    • 10 julio 2015
  4. 7 julio 2015
    • 10 julio 2015
  5. 7 julio 2015
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  6. 6 julio 2015
    • 6 julio 2015
  7. 5 julio 2015
    • 6 julio 2015

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