Cómo cultivar Lechugas en el Huerto Ecológico

Otro post sobre el cultivo de vegetales ecológicos! Esta vez para aprender a cultivar lechugas, una de las hortalizas más comunes en los huertos y, además, fácil de cultivar.

La lechuga forma parte de la familia de las compuestas, lo que deberás tener en cuenta a la hora de planificar las asociaciones y rotaciones de cultivos más beneficiosas. De todas formas, se asocia bien con la mayoría de las plantas del huerto, porque su crecimiento es rápido y su raíz poco profunda. Puedes cultivar lechugas intercaladass entre otros cultivos de ciclo más largo, como la cebolla o el tomate. También va muy bien con zanahoria, puerro, rábano melón o pepino.Cultivar lechugas: 4 variedades

Clima

Hay variedades adaptadas a diferentes estaciones y climas (lechugas de primavera, de verano, de otoño,de invierno) por lo que pueden cultivarse lechugas durante casi todo el año, siempre que no haya riesgo de heladas -en tal caso, pueden ser útiles las camas calientes, y debería cultivarse bajo plástico, campanas de cristal , mantas térmicas o algo similar que aisle del frío-.

También hay que tener cuidado en la época de altas temperaturas, porque con el calor es fácil que se produzca el espigado de la lechuga (floración prematura: del centro del cogollo crece un tallo con flores), y esto hará que las hojas se vuelvan más amargas y duras. Puedes evitarlo plantándolas en un lugar que no esté expuesto al sol todo el día o utilizando variedades de verano, con un espigado más tardío.

Cultivar lechugas: cientos de variedades donde elegir

Hay muchas variedades de lechuga, unas más “delicadas” o susceptibles al espigado que otras, algunas resistentes al frío, otras al
calor (variedades de primavera, de verano, de otoño o de invierno) y de de distintas formas, tamaños y colores, por lo que también pueden combinarse y servir, además de como alimento, como elemento estético un jardín-huerto ornamental
como el de la foto. (Si esto te gusta puede interesarte el artículo Huertos con mucho estilo).

Pueden ser “arrepolladas” con un cogollo bastante cerrado y apretado (lechugas Iceberg, Trocadero, Betavia, Gotte, Reina de mayo,  Appia…); más alargadas, con un cogollo menos consistente y hojas menos juntas (variedades de lechuga tipo Romana); o “de hoja suelta” o de “cortar y brotar” , en las que no se cosecha la lechuga completa si no que las hojas van cortándose una por una cuando están listas (Lollo Rossa, Red Salad Bowl o Rubia de hoja lisa).

Sustrato y fertilización

Necesitan un suelo con mucha materia orgánica pero bien descompuesta, así que irá genial en la rotación después de un cultivo que haya sido estercolado.

Es importante enriquecer a menudo el sustrato en materia orgánica. Si quieres cultivar lechugas ecológicas, no puedes añadir fertilizantes artificiales, lo mejor es abonar con compost bien descompuesto antes de la siembra  y también durante el desarrollo del cultivo, sobre todo si tienes un suelo pobre.

Ten en cuenta que en el periodo de formación del cogollo la lechuga es más exigente, y que en las últimas semanas antes de la cosecha no es necesario abonar porque la absorción de los nutrientes orgánicos es lenta y se desperdiciarían.

Siembra y plantación

La siembra suele hacerse en semilleros (profundidad de siembra: 1 cm) y a los 20-30 días, cuando la lechuga tiene 5 ó 6 hojas y unos 5 cm de altura, se lleva a cabo la plantación en el recipiente o suelo definitivo.

Si usas macetas o recipientes deberán tener una profundidad de 25-30 cm, y la distancia entre lechugas será también de 20-30 cm, excepto en variedades “mini”, que requieren menos espacio.

Si lo prefieres también puedes hacer siembra directa durante las estaciones cálidas.

Riego

Frecuentes y pero no muy abundantes para que la parte superior del sustrato no se encharque y se seque rápido, evitando que proliferen los hongos (mejor regar por la mañana).

Lechugas sobre cubierta de plástico

Lechugas sobre cubierta de plástico

Labores de cultivo

Hay que realizar escardas continuamente para evitar que las hierbas no deseadas compitan con la lechuga o puedan convertirse en el refugio perfecto para las plagas.

Acolchado o mulching con hierba, paja u otro material es útil para conservar la humedad en el sustrato sin que se mojen las hojas por el contacto con él.

Plagas, enfermedades y otros problemas

Una de las plagas más comunes de la lechuga son los caracoles y las babosas. Un truco efectivo contra ellos es colocar pequeños recipientes o vasitos con cerveza, trampas que los atraerán y harán que se cuelen dentro y no puedan volver a salir. También puedes colocar tejas esparcidas boca abajo por el huerto,  para que caracoles y babosas se refugien en ellas y los

También la mosca blanca, los minadores, los pulgones y los trips pueden afectar a la lechuga. Además, pueden transmitir virus virus, como el Virus del mosaico de la lechuga (imv) o el Virus del bronceado del tomate (TSWV), por lo que deberás tener cuidado con ellos.

Mildiu y Botritis son hongos que pueden dañar las hojas de las lechugas, sobre todo las exteriores, o causar la podredumbre de la base de la planta, por lo que tendrás que tener cuidado con la humedad del suelo. La superficie deberá estar lo más seca posible, de ahí la importancia de los riegos frecuentes pero breves. Procura también que las hojas no estén pegadas a ella, atando los cogollos si es necesario (blanqueado).

Los pájaros también son un problema porque si las interceptan picarán sus hojas, así que si tus lechugas están siendo víctimas de un ataque de pájaros deberás protegerlas con una malla o similar.

Cosecha de lechugas

Puedes disfrutar de lechugas de tu huerto durante prácticamente todo el año! Tienes que ir escalonando las siembras para que no se te acumulen las lechugas, plantando nuevas según vayas cortando las que ya están listas. Juega también con la elección de las variedades en función del clima o el espacio disponible en el huerto en cada época del año.

Cuando la lechuga esté lista para cosechar, a partir de los 50-90 días de la siembra (según variedad y clima),  se corta por la base a ras del suelo con ayuda de una navaja y se eliminan las hojas exteriores.

Puedes arrancar lo que queda en el suelo y plantar en el espacio que ha quedado libre una nueva plantita de las del semillero o, si haces un corte en la base, se favorece la reproducción de la lechuga anterior, como nos explican en este vídeo:

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5 Comentarios
  1. 6 septiembre 2016
    • 12 septiembre 2016
  2. 4 junio 2015
  3. 14 mayo 2014
  4. 13 mayo 2014

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